31.3.16

Batman vs. Superman: Súper parodia



"Miren, allá en el cine... 'Es Transformers'... 'Es Tortugas Ninja'... 'Es Bridget Jones con esteroides'". No, se trata de Batman vs. Superman: El Origen de la Justicia, cinta que pretende ser la plataforma de despegue de una nueva serie de cintas sobre los icónicos superhéroes de la firma DC.

Esperada por millones de fanáticos alrededor del mundo, es una de esas cintas que, quitando el carácter épico y tomándola como una suma de clichés del cine de género y puesta al día de una historia que promete ser mucho más amplia y menos confusa en sus secuelas, se disfruta como una parodia de sus propios protagonistas.

Bruce Wayne (a.k.a Batman), sufre en carne propia la pérdida de uno de sus ayudantes de confianza durante la batalla que libran el General Zod y Superman, en la que también hay multitud de víctimas civiles. Sólo queda una respuesta: intentar frenar a ese falso dios.

En esa búsqueda también se encuentra el excéntrico Alex Luthor (Lex, para los cuates), quien descubre los talones de Aquiles del Hombre de Acero: la kriptonita, Lois Lane... y su mamá. Y es que dos de los hombres más poderosos del Universo tienen algo en común: ambos sufren síndrome de Edipo.

Con escenarios maravillosos y visiblemente generados por computadora, la película discurre por anécdotas que se cuentan con grandilocuencia y sirven sólo para presentar a los demás integrantes de la futura Liga de la Justicia: la Mujer Maravilla y, a través de bien diseñados archivos robados a LexCorp, a Cyborg, Aquaman y Flash.

El género no permite el lucimiento actoral, y por ello las actuaciones de Henry Cavill como Superman, el 'boy scout' por definición, y Ben Affleck, como el dipsómano y amargado pobre niño rico Batman, ni suman ni restan a un guión que tiene problemas mayores, como la resolución del conflicto entre los personajes centrales o el burdo retrato de la reportera Lois Lane, quien no duda en responder que no es una dama, es una periodista y que, aunque liberal en sus decisiones, está siempre a la espera de ser rescatada por su príncipe con capa.

El paródico personaje de Luthor -retratado por Jesse Eisenberg, que se suma a la nómina de buenos actores interpretando el papel del genio del mal, como Gene Hackman o Kevin Spacey- es el único que, irónicamente, parece tener por momentos diálogos profundos sobre la idea de Dios y el bien o el mal, todo en aras de proteger al hombre por encima de los entes poderosos.

A ello hay que sumarle la obsesión de Zack Snyder por los símbolos religiosos y la forma en la que forza los paralelismos entre Kent y Jesucristo, al grado de retratar -correctamente, todo hay que decirlo- dos escenas icónicas del arte religioso: La Piedad, de Miguel Ángel, y un recorrido lúgubre por el lugar de la crucifixión del Mesías.

Al final, la cinta cumple su objetivo: entretener al público y ofrecer a los fanáticos una nueva fase de este universo cinematográfico, si bien hay que esperar dos horas de prólogo-discurso sobre la imposibilidad del bien infinito.

BATMAN VS. SUPERMAN: EL ORIGEN DE LA JUSTICIA
Dirige: Zack Snyder.
Actúan: Ben Affleck, Henry Cavill, Jesse Eisenberg.
Duración: 170 min.
Calificación: 2